



Esta revolución parte de una idea simple, pero cargada de una gran complejidad en su desarrollo real. Los productos manufacturados están compuestos de átomos. Las propiedades de esos productos dependen en cómo esos átomos se organizan. Así, si reorganizamos los átomos del carbón obtendremos diamante y si reorganizamos los átomos de la arena (y añadimos algunos elementos más) podemos obtener chips de silicio.
Hoy en día el río que nos lleva nos hace soñar con ser grandes o, más que eso, gigantes. Pero en lo pequeño, lo individual y lo simple está la magia, lo gracioso, lo elegante y la belleza. La miniaturización, la microelectrónica, ha permitido el desarrollo tan fenomenal de las últimos décadas. La impetuosa marcha hacia lo pequeño continúa. Las perspectivas técnicas y financieras son enormes.
Lla miniaturización no es suficiente, no crea perspectivas, y es claro
que antes que después llegaremos al límite. Era necesaria la
idea lanzada por el físico teórico Richard Feynman (Premio Nobel
1965) que dijo-en una conferencia a la que fue invitado por la Universidad
Tecnologica de California,Caltech, una de las conferencias más famosas
de la historia de la Física-,Los principios de la física,
como yo lo veo, no hablan sobre la imposibilidad de maniobrar cosas átomo
por átomo. Esto no es un intento de violar alguna ley; es algo que
en principio se puede hacer; pero en la práctica, no se ha hecho porque
somos demasiado grandes. Los problemas de la química y la biología
podrían evitarse si desarrollamos nuestra habilidad para ver lo que
estamos haciendo, y para hacer cosas al nivel atómico". de lo
que hablaba Feyman en el fondo era de las fronteras de la física, del
mundo que existe a escala molecular, atómica y subatómica. Por
primera vez, alguien pedía investigación para hacer cosas como
escribir todos los libros de la Biblioteca del Congreso en una pieza plástica
del tamaño de una mota de polvo, miniaturizar las computadoras, construir
maquinaria de tamaño molecular y herramientas de cirugía capaces
de introducirse en el cuerpo del paciente y operar desde el interior de sus
tejidos. Según explicaba Feynman entonces, se trataba de un campo
que tendrá un número enorme de aplicaciones técnicas.
Esta es la base de una ciencia que tiene un nombre cada vez más pronunciado: Nanotecnología, en griego, nanos significa "enano". Hoy esta palabra se refiere a la materia creada por el hombre que, por su tamaño, es invisible sin la ayuda de un microscopio. La nanotecnología es, por ahora, nanociencia, trata de estudiar y encontrar formas de manipular la materia en una escala que el ojo humano no puede captar, la escala del nanómetro (la milmillonésima parte de un metro).
Gerd Binning y Heinrich Rohrer, hicieron en 1982 el descubrimiento que abrió el camino a la nanotecnologia. Descubrieron el microscopio de efecto túnel (Premio Nobel 1986). ¿Para qué puede servir esto? Para todo lo que se avecina y que sin duda va cambiar otra vez nuestras vidas y forma de pensar. Analizando la corriente cuando la punta del microscopio se mueve paralelamente a la superficie, se pueden visualizar átomos como entidades independientes, uno por uno, no estadísticamente; pero además, y esto es lo importante y singular, se ven, palpándolos. El microscopio funciona en un campo cercano, a una distancia de dos o tres átomos de la superficie. Después de él, y basándose más o menos en el mismo principio, se ha desarrollado otra serie de herramientas que tienen la precisión de trabajar en el nanómetro.
La mayoría de la gente que escucha por primera vez el témino "nanotecnología" cree que se habla de las técnicas incluidas en el término "microtecnología", la tecnología usada en la microelectrónica y que ha transformado enormemente la sociedad en las últimas décadas. La relación no es del todo incorrecta, pero no es exacta.
La microtecnología es la tecnología que nos permite fabricar cosas en la escala del micrón. Un micrón es una millonésima de un metro, o, para darse una idea más clara, la milésima parte de un milímetro. Cuando se habla de tamaños, nano se refiere a algo bastante pequeño, el nanómetro marca el límite de reducción a que podemos llegar cuando hablamos de objetos materiales. En un nanómetro caben entre tres y cinco átomos. Aunque en el universo hay cosas más pequeñas que los átomos, se trata ya de cosas que no se pueden manipular. En nuestra vida cotidiana, los átomos son los ladrillos de construcción más pequeños que podemos utilizar.
La nanotecnología tiene potencial para cambiarlo todo: las medicinas y la cirugía, la potencia de la informática, los suministros de energía, los alimentos, los vehículos, las técnicas de construcción de edificios y la manufactura de tejidos. Y ya empieza a interesar a gobiernos, inversores, empresas y científicos. Ya son muchos los logros de la nanotecnología: desde nuevos métodos para almacenar y manipular información (la optoelectrónica, las computadoras cuánticas y moleculares ), hasta máquinas minúsculas con átomos (como los motores de carbón fabricados en Alemania en 1992). Además, de los potentes microscopios de efecto túnel y fuerza atómica que permiten dibujar átomos, observar moléculas y átomos de manera individual, ayudar a fabricar nanotubos o nanocables
La nanotecnología comprende básicamente un conjunto de técnicas con aplicaciones potenciales en la mayoría de los sectores industriales que existen en la actualidad, y con el potencial de ayudar a crear nuevas industrias. Estas técnicas comparten el objetivo de hacer cosas cada vez más pequeñas. En relación con este aspecto se distinguen dos enfoques: la miniaturización de arriba a abajo de microtecnologías y la fabricación controlada de abajo a arriba de materiales y dispositivos a partir de átomos y moléculas individuales.
Con la nanotecnología,
se abriría un campo de ilimitadas posibilidades para el ser humano,
hasta el punto de que probablemente el mundo cambiara completamente. Sería
posible entre otras cosas, construir objetos que se autoreplicasen, ordenadores
miles de millones de veces más rápidos, inventos imposibles
hoy en día, viajes a bajo costo al espacio, limpieza automática
de la polución, síntesis molecular de la comida -con la que
teóricamente se erradicaría el hambre en el mundo-, recuperación
de animales o plantas extintos, nanorobots que regenerarían nuestras
células del cuerpo, convertir en habitables otros planetas podriamos
estirar proteínas y ADN y ver cuál es la magnitud de las fuerzas
que las mantienen unidas. Y podemos manejar nanotubos y otras moléculas
y maromoléculas, podremos un barco, un nanobarco, que entre en los
vasos sanguíneos, detecte una enfermedad en estado precoz y deposite
una cantidad de droga ínfima que la corrija localmente sin afectar
a otras partes del organismo. Y queremos fabricar trillones de chips capaces
de tomar un pigmento y pintar un barco paseándose por su superficie....
Todo ello con un coste muy limitado..
Podría aplicarse a las memorias magnéticas, aunque se necesitan
lectores magnéticos en el nanómetro. Algunos laboratorios han
hecho patentes en este campo y están en la vanguardia de esta investigación
con el desarrollo de nanocontactos magnéticos balísticos que
presentan una gran magnetorresistencia a temperatura ambiente.
Es difícil prever lo que la nanotecnología puede alcanzar, pero
su ruta debería ser la de la vida, relacionando física, química,
biología y nuevos modelos y simulaciones matemáticas. Es una
ciencia multidisciplinaria es decir requiere de las aportaciones de científicos
de campos muy diversos y especialmente de físicos, ingenieros y biólogos
ademas de que esta tecnología sólo será realizable cuando
se comprendan los mecanismos básicos en el rango nanométrico.
Los países que se lancen a esta aventura serán nuevos líderes
mundial.
Nuestro futuro está en juego. El horizonte y las perspectivas que se vislumbran son prácticamente inimaginables. Todo depende de nuestra imaginación, curiosidad, tenacidad y medios materiales, pero sobre todo, y como siempre, de nuestros recursos humanos. Por eso, países como EEUU, Japón, Suiza o Alemania han explosionado en su investigación sobre la ciencia de la nanoescala y la tecnología que conlleva. No en vano, el presidente Clinton anunció en su discurso del 21 de enero de 2000, en el Instituto Tecnológico de California (Caltech), que en su nuevo presupuesto dedicaría 200.000 millones de dolares a investigación biomédica, pero que también quería dejar como legado 100.000 millones a su Iniciativa sobre Nanotecnología, que para él tiene un horizonte sin fin.
Suiza, en su tercera fase, dedica a esta iniciativa 8.000 millones en cuatro años; Japón, unos 70.000 millones en cuatro años, así como Alemania, Holanda, Suecia, etcétera. Además, tienen centros de excelencia y competencia en nanotecnología. Y estas inversiones son adicionales al presupuesto normal para investigación, que es grande. La parrilla de salida es muy importante, porque es una ciencia básica que producirá tremendos outputs tecnológicos.
Y lo más importante, no son sólo los gobiernos quienes se muestran interesados. Las empresas de capital riesgo empiezan a posicionarse. Y grandes compañías como IBM, Motorola, HP, Lucent, Hitachi, Mitsubishi, NEC, Corning, Dow Chemical o 3M, han lanzado ya iniciativas significativas en el terreno de la nanotecnología. TODO CAMBIA. El motivo de tanto interés no es extraño. La nanotecnología tiene potencial para cambiarlo todo: las medicinas y la cirugía, la potencia de la informática, los suministros de energía, los alimentos, los vehículos, las técnicas de construcción de edificios y la manufactura de tejidos. Muchas cosas más que ni imaginamos. Uno de los aspectos más interesantes es no sólo desarrollar máquinas mucho más pequeñas que una bacteria o una célula humana. Además, se puede empezar a tomar elementos del mundo biológico -por ejemplo, trocitos de ADN para procesadores de ordenadores-. Así, científicos del grupo de investigación Montemagno de la Universidad de Cornell han logrado unir ya elementos biológicos y mecánicos creando pequeños motores del tamaño de un virus. Aunque aún faltan muchas cosas por afinar, estos motores podrían trabajar en el interior de una célula humana.
Por lo tanto la nanotecnologia
es considerada la nueva frontera a ser atravesada por la inteligencia y la
capacidad humana algo que nos elevara mas como seres humanos o algo que nos
hundira mas en nuestra arrogancia e indiferencia de todas formas el futuro
esta integramente en nuestro poder( o en nuestra nanocapacidad).
